Antes ser corresponsal de guerra era uno de los fines más perseguidos por los estudiosos de periodismo, hoy en día se está condenando este fin.
El papel que juegan los estados de selectores de la información, así como la dependencia de los profesionales a sus respectivas agencias, son las principales causas por las que no se permite a los periodistas llevar a cabo una investigación verdaderamente profunda, totalmente informativa y libre de influencia manipuladora.
El periodismo de guerra es peligroso, muchos pierden la vida en el, pero la mayoría suele esperar en la recepción del hotel a que les lleguen los comunicados oficiales (dudando de su veracidad), eso no es periodismo, es correo postal.
Por último, no quedarán sin mencionar los “periodistas empotrados” periodistas que se trasladan junto con una unidad militar al campo de batalla y que mientras que informen de lo que ellos quieran serán protegidos en los tiroteos y bombardeos.
Foto de Alejandro Carrillo Correa
No hay comentarios:
Publicar un comentario