Una niña fue hasta el bosque y observó que toda vida en él estaba muriendose.
El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.
Volviendose al Pino, lo vió tirado en el suelo porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa.
La Rosa se lamentaba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.Entonces encontró una planta, una fresía, floreciendo y más fresca que nunca.
La niña preguntó:
¿Por qué creces tan hermosa en en medio de este bosque mustio y sombrío?
No lo sé, quizás sea porque siempre pensé que cuando nací este bosque necesitaba fresias. Si hubiera querido un Roble o una Rosa, ellos estarían ocupando el lugar de mis raíces, asique, desde aquel momento intente ser la mejor fresia que podía.
Ahora es tu turno. Estás aquí para contribuir con tu fragancia.Simplemente mirate a ti mismo.
No hay posibilidad de que seas otra persona.
Puedes disfrutarlo y florecer regado con tu propio amor por ti, o puedes marchitarte en tu propia condena.
